lunes, 24 de noviembre de 2008

Almodovar y compañía


Horda de locos

Pensaba que eran pocos

Y escarbaba corazones de puta de bar

Cuando,

De repente

Una serpiente albina

Introdujo su lengua en mis ojos

Dolorido, retorcido, medio hombre, medio mujer

Agarré su lengua y la ahorqué

Parpadeó y se fue

Pedí otra cerveza con la imagen de mi madre llorando clavada en mi cabeza

Un tipo sucio, ultravioleta

Dirigiéndose a mí

Dijo:

“Somos más”

Me invadió una sensación entre pena y asco

Sin responder

Giré la cabeza

Y allí estaba el corazón de la puta

Palpitando en una jarra

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡Cómo está el servicio..de señoras!

Quiero teletransportarme a los 80,YA!!!!!!!!