domingo, 12 de octubre de 2008

La masacre del microondas

Aprovechando que es domingo y Perico está de resaca, hoy no publicaré ningun comic sino que abriré una nueva sección a sus espaldas dedicada al cine de serie B.

Comenzaremos esta primera entrega con una película desmerecedora de cualquier tipo de elogio. Su propio nombre indica que estamos ante una film de mierda, casposo, aberrante, que nos hace pensar “¿Quién coño produce cine semejante? “, más que nada porque me gustaría conocerlo, igual le clavo uno de mis guiones, tan putrefactos como el que sirve de base a Microwave Massacre (La Masacre del Microondas).



Un inicio prometedor, ¿no es cierto?, tetas bamboleándose en los créditos principales. Dato que ya nos empuja a dudar si hemos bajado una peli porno o se trata de una de ¿terror?


El tipo de la imagen que está leyendo¿ The Zombie Survival Guide? es el prota de Microwave Massacre. Harto de que su mujer intente convertirlo en un refinado gourmet y no le cocine una hamburguesa, que es lo que desea, la mata y se la come al microondas. Después, en un arrebato febril comienza a matar y canibalizar a otras mujeres. Desde el principio hasta el final es una puta mierda de película. Ni siquiera es atractiva para los amantes del mal gusto. Y es que hasta lo peor tiene sus grados, su escala. Algo parecido a lo que proponía Thomas de Quencey en el libro: El asesinato considerado como una de las bellas artes (1827). O sea, que si la perfección (moral en el caso Quencey) tiene sus grados, la imperfección también. Para no enrollarme: no es lo mismo una mierda de película que la mayor película de mierda que haya tenido uno el mal gusto de ver.





Fijaos que microondas tan hortera. Parece una cabina espacial. Es que en los 80´ todo el mundo andaba como loco y empezaba a germinar el sinsentido de nuestra sociedad actual. Si nosotros rescatamos ídolos y mitologías ancestrales para ponerlas en museos en el futuro lejano rescataran vhs y cintas de cassete que se exhibirán como objetos de culto. El ser humano es así de gilipollas. Bueno, en todo caso, supongo que estas aberraciones fílmicas son una proyección del contexto y la ideología estética de la época. Otro ejemplo para llorar es Los surfistas nazis deben morir (Surf Nazis Must Die).


Película que ni me dignaré en comentar. Baste decir que es de Troma y aunque haya creado al Vengador Tóxico no se la recomiendo ni a mi peor enemigo (a ese le recomiendo otras más actuales como Scream). Vamos, que no mola verla ni colocado.

¡Animo gafapastas, aquí tenéis material para vomitar e implorar por “el buen cine”!

Y hasta aquí ha llegado la primera y quiza última entrega de cine bizarro para pasar una tarde de domingo vomitando por los ojos.

1 comentario:

Petur dijo...

madre del amor hermoso, la caratula de los nazis surfistas me ha dejado a cuadros xD